Descripción
El Teatro Civico es el teatro más importante de La Spezia, en el casco antiguo, en la plaza Mentana. Por fuera tiene una fachada art déco con tres arcos; por dentro, una sala donde, con la cúpula abierta, se miran las estrellas.
La cúpula practicable es su particularidad. Está decorada con una banda de símbolos zodiacales, obra del escultor Augusto Magli, y en los espectáculos nocturnos deja ver el cielo de verdad, igual que las constelaciones pintadas.
Desde la entrada, una amplia escalinata lleva al vestíbulo, con pilares de mármol cipolino. En el atrio están los bustos de bronce del director de orquesta Domenico Cortopassi y del barítono Emilio Bione, y tres escayolas art déco de Magli: Baco, Tabaco y Venus.
La sala es sobria, de colores suaves y superficies lisas, sin estucos pesados. Dos bailarinas de mármol blanco te reciben a la entrada del patio de butacas, mientras que por los parapetos de los palcos corren pequeñas damas a caballo. Se conservan los cuatro órdenes de palcos de los teatros a la italiana.
Fue el primer teatro construido expresamente en la ciudad. El Ayuntamiento lo aprobó por unanimidad en 1839, cuando La Spezia crecía y quería una imagen de ciudad de verdad. Para encontrar los fondos hicieron falta catorce meses entre el acuerdo y la primera piedra, colocada en julio de 1840.
El proyecto era del arquitecto genovés Ippolito Cremona, en un neoclasicismo riguroso, con una fachada de logia coronada por un frontón y tres estatuas de mármol. El telón lo pintó Francesco Gonin, ilustrador de Los novios.
La primera noche fue el 18 de julio de 1846. En cartel estaban el Ernani de Verdi, la Gemma di Vergy de Donizetti y una ópera bufa con un título muy programático, Chi la dura la vince! («¡Quien aguanta, gana!»). El Ayuntamiento pidió a los comerciantes que mantuvieran precios módicos, para atraer a más forasteros.
Durante décadas el teatro fue mucho más que un teatro. En el vestíbulo se reunía el Pleno municipal, en el primer piso estaban el círculo ciudadano y el casino, y en 1873 la planta baja acogió el primer núcleo del Museo Cívico, nacido de una donación de conchas y crustáceos.
El aspecto actual es de 1932-33, cuando el arquitecto Franco Oliva lo rehízo todo en estilo art déco. Quería un término medio entre un teatro dieciochesco y una moderna sala de cine, y de hecho, tras la guerra, la sala sirvió mucho tiempo solo como cine.
Cerrado en 1987, fue restaurado de 1989 a 1995 y volvió a ser teatro. Allí se celebra el Festival Internacional de Jazz de La Spezia.
La cúpula practicable es su particularidad. Está decorada con una banda de símbolos zodiacales, obra del escultor Augusto Magli, y en los espectáculos nocturnos deja ver el cielo de verdad, igual que las constelaciones pintadas.
Desde la entrada, una amplia escalinata lleva al vestíbulo, con pilares de mármol cipolino. En el atrio están los bustos de bronce del director de orquesta Domenico Cortopassi y del barítono Emilio Bione, y tres escayolas art déco de Magli: Baco, Tabaco y Venus.
La sala es sobria, de colores suaves y superficies lisas, sin estucos pesados. Dos bailarinas de mármol blanco te reciben a la entrada del patio de butacas, mientras que por los parapetos de los palcos corren pequeñas damas a caballo. Se conservan los cuatro órdenes de palcos de los teatros a la italiana.
Fue el primer teatro construido expresamente en la ciudad. El Ayuntamiento lo aprobó por unanimidad en 1839, cuando La Spezia crecía y quería una imagen de ciudad de verdad. Para encontrar los fondos hicieron falta catorce meses entre el acuerdo y la primera piedra, colocada en julio de 1840.
El proyecto era del arquitecto genovés Ippolito Cremona, en un neoclasicismo riguroso, con una fachada de logia coronada por un frontón y tres estatuas de mármol. El telón lo pintó Francesco Gonin, ilustrador de Los novios.
La primera noche fue el 18 de julio de 1846. En cartel estaban el Ernani de Verdi, la Gemma di Vergy de Donizetti y una ópera bufa con un título muy programático, Chi la dura la vince! («¡Quien aguanta, gana!»). El Ayuntamiento pidió a los comerciantes que mantuvieran precios módicos, para atraer a más forasteros.
Durante décadas el teatro fue mucho más que un teatro. En el vestíbulo se reunía el Pleno municipal, en el primer piso estaban el círculo ciudadano y el casino, y en 1873 la planta baja acogió el primer núcleo del Museo Cívico, nacido de una donación de conchas y crustáceos.
El aspecto actual es de 1932-33, cuando el arquitecto Franco Oliva lo rehízo todo en estilo art déco. Quería un término medio entre un teatro dieciochesco y una moderna sala de cine, y de hecho, tras la guerra, la sala sirvió mucho tiempo solo como cine.
Cerrado en 1987, fue restaurado de 1989 a 1995 y volvió a ser teatro. Allí se celebra el Festival Internacional de Jazz de La Spezia.